viernes 6 de mayo de 2011

PERO... ¿CUÁL ES TU ARTE MARCIAL?

Hace pocos días, mientras impartía una clase, uno de mis nuevos alumnos traía una cuestión que también yo, al poco de comenzar a aprender KUNG FU, me planteaba y siempre he tratado de tener clara. Permíteme hacerte, querido lector, un planteamiento previo antes de preguntarte directamente. Sea cual sea el arte marcial (A.M) que practiques, estarás de acuerdo conmigo que cada una tiene sus propias características, sus propias técnicas, por eso cada A.M es diferente. Y ahora te hago una pregunta: ¿cuándo ves a 2 personas haciendo combate, distingues a que AM se dedica cada uno? ¿Se advierten las técnicas que cada cuál practica en su gimnasio? Pues este ha sido siempre una cuestión que he tratado que quedara clara en mi cabeza, aunque es muy posible que no siempre haya sido capaz de transmitir. Te daré mi visión de porque pienso que sucede que en muchas ocasiones los artistas marciales cuando combaten no se observan las características de su estilo:

  • Falta de maestría: para que algo sea asimilado por la mente y luego salga de manera natural, no basta con practicarlo un número extenuado de veces al aire. Debe de ser realizado al saco/pao y al compañero. Pero lo más importante es que el estado mental debe de estar situado en un estado muy cercano a la realidad del combate y con el compañero realizando su ayuda con el máximo realismo, esto es, potencia, velocidad y un ritmo arrítmico que nos obligue a una plena concentración sin caer en la repetición monótona y fácil. Una situación real, no tiene ritmo, no tiene forma. Sabemos que el adversario puede atacar en cualquier momento, si no lo hacemos nosotros antes, pero no sabemos cuándo; esto nos obliga a experimentar un estado de alerta plena. Sólo si eres capaz de realizar tu técnica bajo estas características, habrás alcanzado la maestría suficiente para que salga en una situación crítica.

  • Mediatizados: en unos pocos años las telecomunicaciones, el cine, etc han evolucionado enormemente y con ello el acceso que todos tenemos a cualquier cosa. Estas puertas a la información (o a la desformación) no siempre es beneficiosa, ya que cuando lo que pretendes es tener agua pura que beber, el sabor de otras bebidas aunque te dan más perspetivas, también te oculta el sabor de tu propia agua, si no estás suficientemente formado. Los niños aprenden por imitación de lo que ve, y nosotros los adultos, aunque tenemos otras maneras de aprender, también aprendemos por esta vía. Vemos combates de este actor, o de aquella competición y la asimilamos. Nuestra agua, de esta manera sin darnos cuenta, con el tiempo empieza a perder identidad.

  • · Inutilidad: si cuando hacemos combate, algunas de las técnicas arduamente trabajadas de nuestro AM no salen a colación, es que la manera en que trabajo mi AM no es realista… y esto requiere un profundo y valiente análisis.

Porque la cuestión es, si cuando combato, sólo saco golpes rectos, patadas rectas o circulares ¿porque no opto por un deporte de contacto que seguramente conseguiré lo mismo en menos tiempo?

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada